La reciente sentencia del Tribunal Superior dictada por la Master Sullivan en QXK (Parte Protegida representada por su madre y Amiga del Litigio, RJZ) & Mr Clifford Cox v Mr Conrad Bair & UK Insurance Ltd [2025] EWHC 2492 (KB), que puede consultarse íntegramente aquí, ilustra cómo el trabajo jurídico meticuloso y la prueba pericial pueden demostrar la responsabilidad en un caso de “hit and run” (atropello y fuga), un tipo de asunto que suele estar en el núcleo de las reclamaciones por lesiones que cambian la vida, tramitadas por abogados especializados en lesiones personales.
Se trató de un juicio de responsabilidad cuasi penal de 5 días, altamente inusual, un verdadero “¿quién lo hizo?” celebrado en el Royal Courts of Justice. Un vehículo inicialmente no identificado colisionó con nuestros clientes de madrugada, en una calle semipeatonal limitada a 20 mph en Londres, un escenario tristemente familiar en los accidentes de tráfico que suelen perseguirse mediante una reclamación de lesiones personales con arreglo a un acuerdo No Win No Fee.
El Accidente
En las primeras horas del 20 de junio de 2021, nuestros clientes, QXK y Mr Cox, se despedían de unos amigos en Dartmouth Road, Forest Hill, Londres, cuando un VW Passat Estate de color oscuro los embistió a gran velocidad. Ambos fueron lanzados por el aire. Mr Cox sufrió múltiples fracturas, aunque posteriormente se recuperó relativamente bien, mientras que QXK sufrió lesiones cerebrales catastróficas, que provocaron una discapacidad grave y permanente. El coche no se detuvo, y no hubo testigos capaces de identificar la marca, el modelo o el conductor en el lugar de los hechos.
Existía un vídeo CCTV del accidente, que resulta impactante de ver, ya que muestra a las víctimas siendo arrojadas como muñecos de trapo por un coche oscuro que circulaba entre 34 y 37 mph en una zona limitada a 20 mph, en una noche lluviosa y oscura. La matrícula del vehículo no puede verse en el vídeo.
La Investigación: de un Callejón sin Salida al Avance Decisivo
La policía no pudo identificar la marca y el modelo del vehículo a partir de las imágenes disponibles, creyendo que podría tratarse de cualquiera de varios turismos de tamaño medio.
Sin embargo, Levenes Solicitors, actuando en nombre de los clientes y asesorados por Chris Bright KC y Paul Evans, de No5 Chambers, instruyó a un perito especialista, Matt Cass, de Acuity Forensics, con años de experiencia en análisis de CCTV. Este logró determinar, a partir de las imágenes, que el vehículo era un VW Passat Estate, y lo que fue crucial, que se trataba de un modelo fabricado entre 2006 y 2010. Para evitar sesgos, Mr Cass analizó el CCTV sin recibir información adicional. Posteriormente, un perito instruido por la aseguradora llegó a la misma conclusión.
Se encontró una insignia de VW en el lugar del accidente, reforzando la identificación. Mr Cass no fue informado de ello. Tras un análisis cuadro a cuadro, determinó que la insignia no estaba en el suelo antes del impacto, pero apareció después, lo que evidenciaba que procedía del vehículo; un punto disputado sin fundamento aparente por la aseguradora.
Este elemento probatorio surgió mucho después, cuando la policía ya había cerrado su investigación al considerar que no podían determinar la marca y modelo del coche.
Un VW Passat Estate azul oscuro del año 2006 fue reportado como robado más tarde ese mismo día, concretamente a las 19:30 horas del 20 de junio de 2021. El accidente había ocurrido hacia la 01:54, es decir, unas 18 horas antes.
Crash and Burn (Choque y Quema)
La denuncia del robo fue realizada por un hombre que se identificó como “Roman Bair” (nombre bajo el cual estaba registrado el coche), pero el teléfono usado estaba vinculado al demandado, Mr Conrad Bair, mediante su número IMEI, según estableció la policía a partir de detenciones anteriores.
El denunciante proporcionó detalles coincidentes con documentación falsa y afirmó que el coche estaba aparcado en una dirección que resultó ser falsa. La policía consideró que quien realizó la llamada no era Mr Bair, sino alguien actuando en su nombre. El tribunal concluyó que la denuncia formaba parte de un intento de encubrir la implicación del coche en el accidente, un tipo de conducta evasiva habitualmente encontrada por los abogados especializados en lesiones graves.
Tres días después del accidente, la policía recuperó el Passat supuestamente robado, del mismo modelo y color, completamente quemado. Aunque el coche estaba destruido, la póliza de seguro había sido tomada fraudulentamente a nombre de otra persona, pero con Mr Bair como conductor nombrado, usando un año de nacimiento distinto, dando una apariencia de legitimidad. La policía desconocía la existencia del seguro fraudulento por razones aún no explicadas.
La Entrevista Policial a Mr Conrad Bair
La entrevista formaba parte de la prueba. Durante ella, Mr Bair respondió mayoritariamente “no comment”, especialmente cuando se le preguntó por el accidente, la propiedad o control del vehículo y la denuncia de robo/incendio.
En el interrogatorio en el juicio, fue evasivo, evitó responder a preguntas directas y no resultó un testigo creíble. El tribunal determinó que su versión sobre su paradero era falsa.
Vinculando al Conductor con el Vehículo
A pesar de no existir pruebas directas ni identificación ocular, se construyó un caso indiciario sólido:
- El coche fue adquirido y registrado a nombre de “Roman Bair”, hijo de Mr Bair, usando una dirección falsa.
- La póliza de seguro identificaba a Mr Conrad Bair como conductor nombrado, con su fecha de nacimiento (pero año incorrecto).
- El teléfono usado para denunciar el robo había estado previamente en posesión de Mr Bair.
- Mr Bair no proporcionó una explicación creíble sobre su paradero y mintió repetidamente.
El tribunal concluyó, según la balanza de probabilidades, que era su coche y él era el conductor.
Se aplicaron precedentes como Barnard v Sully (1931), Ende v Cassidy (1964) y Elliott v Loake (1982), que establecen una presunción refutable de que el propietario o poseedor del vehículo es su conductor salvo prueba en contrario, que Mr Bair no logró aportar.
Como el conductor no tenía seguro válido, la aseguradora —UK Insurance Ltd— quedó obligada bajo el artículo 151 de la Road Traffic Act 1988 a satisfacer la sentencia, incluso si la póliza fue obtenida fraudulentamente.
Costas Indemnizatorias: Una Advertencia Contra la Deshonestidad
Tras las alegaciones de Chris Bright KC, el tribunal ordenó costas indemnizatorias contra Mr Bair debido a su deshonestidad reiterada, aplicando los principios de Thakkar v Mican (2024). El tribunal dejó claro que quienes obstruyen la justicia enfrentan consecuencias económicas graves.
El Equipo Jurídico
Los demandantes fueron representados por Tim Beasley (socio, jefe de lesiones catastróficas) y Dagmara Sztynyk (asociada), junto con Chris Bright KC.
Lo que esta Sentencia Demuestra
El caso demuestra que:
- Levenes presentó un relato coherente que vinculaba a Mr Bair con el Passat.
- Se apoyó en presunciones legales para reforzar los argumentos indiciarios.
- Neutralizó las defensas basadas en coincidencias y falta de prueba directa.
- Encargó un análisis experto de CCTV cuya evidencia fue preferida por el tribunal.
- Aseguró que los informes se ajustaran al estándar civil de prueba.
- Aseguró la correcta admisión y contextualización de pruebas policiales, ANPR y DVLA.
- Gestionó las revelaciones tardías sin debilitar el caso.
- Expuso inconsistencias y evasivas de Mr Bair.
- Demostró su deshonestidad y falta de fiabilidad.
Esto condujo a:
- Un hallazgo de que Mr Bair era el conductor.
- Un juicio favorable a los demandantes.
- Una orden de costas indemnizatorias contra él.
La sentencia muestra cómo una estrategia rigurosa basada en la evidencia puede triunfar, y recuerda que la deshonestidad conlleva consecuencias.


